1.- TEN CERTEZAS: Aléjate de las suposiciones. Si tienes duda, aclárala. Si sospechas, pregunta. Suponer te hace inventar historias increíbles que sólo envenenan tu alma y que no tiene fundamento.
2.- SÉ IMPECABLE CON TUS PALABRAS: Lo que sale de tu boca es lo que eres tú. Si no eres impecable con tus palabras, no te estás honrando a ti mismo, no te amas. Honrar tus palabras es ser coherente con lo que piensas y con lo que haces. Sé auténtico, esto te hace respetable, ante ti mismo y ante los demás.
3.- HAZ SIEMPRE LO QUE MEJOR PUEDAS: Si lo haces, nunca podrás reprocharte nada, ni arrepentirte de nada.
4.- NADA LO TOMES COMO PERSONAL: Sean ofensas, desaires o graves heridas.
Según la tradición Tolteca, poniendo en práctica estos cuatro acuerdos, tu vida puede cambiar.
En la medida que alguien te quiera lastimar, en esa medida ese alguien se lastima a sí mismo. Pero el problema es de él y no tuyo.
viernes, 3 de septiembre de 2010
lunes, 16 de agosto de 2010
83.- EL BAMBÚ JAPONÉS
No se requiere ser un agricultor para saber que una buena cosecha requiere de buena semilla, buen abono y riego. También es obvio que quien cultiva la tierra no se detiene impaciente frente a la semilla sembrada, y grita con todas sus fuerzas: ¡Crece de una vez, maldita seas!
Hay algo muy curioso que sucede con el bambú y que lo transforma en no apto para impacientes: Siembras la semilla, la abonas, y te ocupas de regarla constantemente.
Durante los primeros meses no sucede nada apreciable. En realidad no pasa nada con la semilla durante los primeros 7 años, a tal punto que un cultivador inexperto estaría convencido de haber comprado mala semilla.
Sin embargo, durante el séptimo año, en un período de sólo 6 semanas, la planta de bambú japonés crece ¡más de 30metros!…¿Tardó sólo 6 semanas crecer?…No. La verdad es que tomó 7 años y 6 semanas en desarrollarse.
Durante los primeros 7 años de aparente inactividad, este bambú estaba generando un complejo sistema de raíces que le permitirían sostener el crecimiento que iba a tener después de 7 años.
Sin embargo, en la vida cotidiana, muchas personas tratan de encontrar soluciones rápidas, éxitos y triunfos apresurados, sin entender que no son más que el resultado del crecimiento interno y que éste requiere tiempo y esfuerzo.
Quizás por la misma impaciencia, muchos de aquellos que aspiran a resultados en corto plazo, abandonan las cosas súbitamente justo cuando ya estaban a punto de conquistar la meta.
Es tarea difícil convencer al impaciente que sólo llegan al éxito aquellos que luchan en forma perseverante y saben esperar el momento adecuado.
De igual manera es necesario entender que en muchas ocasiones estaremos frente a situaciones en las que creemos que nada está sucediendo. ¡Y esto puede ser extremadamente frustrante!
En esos momentos (que todos tenemos), recordemos el ciclo de maduración del bambú japonés, y aceptemos que en tanto no bajemos los brazos , -ni abandonemos por no "ver" el resultado que esperamos-, está sucediendo algo dentro nuestro: estamos creciendo, madurando.
Quienes no se dan por vencidos, van gradual e imperceptiblemente creando los hábitos y el temple que les permitirá sostener el éxito cuando éste al fin se materialice.
Es un proceso que exige aprender nuevos hábitos y nos obliga a descartar otros. Un proceso que exige cambios, acción y formidables dotes de paciencia.
Hay algo muy curioso que sucede con el bambú y que lo transforma en no apto para impacientes: Siembras la semilla, la abonas, y te ocupas de regarla constantemente.
Durante los primeros meses no sucede nada apreciable. En realidad no pasa nada con la semilla durante los primeros 7 años, a tal punto que un cultivador inexperto estaría convencido de haber comprado mala semilla.
Sin embargo, durante el séptimo año, en un período de sólo 6 semanas, la planta de bambú japonés crece ¡más de 30metros!…¿Tardó sólo 6 semanas crecer?…No. La verdad es que tomó 7 años y 6 semanas en desarrollarse.
Durante los primeros 7 años de aparente inactividad, este bambú estaba generando un complejo sistema de raíces que le permitirían sostener el crecimiento que iba a tener después de 7 años.
Sin embargo, en la vida cotidiana, muchas personas tratan de encontrar soluciones rápidas, éxitos y triunfos apresurados, sin entender que no son más que el resultado del crecimiento interno y que éste requiere tiempo y esfuerzo.
Quizás por la misma impaciencia, muchos de aquellos que aspiran a resultados en corto plazo, abandonan las cosas súbitamente justo cuando ya estaban a punto de conquistar la meta.
Es tarea difícil convencer al impaciente que sólo llegan al éxito aquellos que luchan en forma perseverante y saben esperar el momento adecuado.
De igual manera es necesario entender que en muchas ocasiones estaremos frente a situaciones en las que creemos que nada está sucediendo. ¡Y esto puede ser extremadamente frustrante!
En esos momentos (que todos tenemos), recordemos el ciclo de maduración del bambú japonés, y aceptemos que en tanto no bajemos los brazos , -ni abandonemos por no "ver" el resultado que esperamos-, está sucediendo algo dentro nuestro: estamos creciendo, madurando.
Quienes no se dan por vencidos, van gradual e imperceptiblemente creando los hábitos y el temple que les permitirá sostener el éxito cuando éste al fin se materialice.
Es un proceso que exige aprender nuevos hábitos y nos obliga a descartar otros. Un proceso que exige cambios, acción y formidables dotes de paciencia.
82.-APRENDER A AMAR
La vida nos ofrece millares de oportunidades para aprender a amar. Cualquier hombre o mujer, todos los días de su vida, siempre tiene ocasión de entregarse al Amor. La vida no es ninguna fiesta, sino un constante aprendizaje.
Y la lección más importante de todo este aprendizaje es la de aprender a amar.
A amar mejor cada vez.
¿Qué es lo que convierte al hombre en un gran artista, en un gran escritor o en un gran músico?
La práctica.
¿Qué es lo que convierte al hombre en un gran hombre?
La práctica. Nada más.
El desarrollo espiritual sigue las mismas leyes que las del cuerpo o las del alma. Si un hombre no ejercita sus brazos, jamás tendrá músculos. Si no ejercita su alma, jamás poseerá fortaleza de carácter, ni ideales, ni la belleza del crecimiento espiritual.
El Amor no es un momento de entusiasmo.
El Amor es una fuerte, rica y generosa expresión de nuestras vidas, la personalidad del hombre en su más completo desarrollo.
Pero, para adquirir todo esto, necesitamos de una práctica constante.
¿Qué hacía Cristo en la Carpintería?...Practicaba.
Aunque era perfecto, seguía aprendiendo. Todos hemos leído ya algo sobre ello. Y, así, crecía en sabiduría ante Dios y ante los hombres”.(Cf. “EL DON SUPREMO- Un bello canto al amor-”, de Henry Drummond, adaptado por Paulo Coelho).
Y la lección más importante de todo este aprendizaje es la de aprender a amar.
A amar mejor cada vez.
¿Qué es lo que convierte al hombre en un gran artista, en un gran escritor o en un gran músico?
La práctica.
¿Qué es lo que convierte al hombre en un gran hombre?
La práctica. Nada más.
El desarrollo espiritual sigue las mismas leyes que las del cuerpo o las del alma. Si un hombre no ejercita sus brazos, jamás tendrá músculos. Si no ejercita su alma, jamás poseerá fortaleza de carácter, ni ideales, ni la belleza del crecimiento espiritual.
El Amor no es un momento de entusiasmo.
El Amor es una fuerte, rica y generosa expresión de nuestras vidas, la personalidad del hombre en su más completo desarrollo.
Pero, para adquirir todo esto, necesitamos de una práctica constante.
¿Qué hacía Cristo en la Carpintería?...Practicaba.
Aunque era perfecto, seguía aprendiendo. Todos hemos leído ya algo sobre ello. Y, así, crecía en sabiduría ante Dios y ante los hombres”.(Cf. “EL DON SUPREMO- Un bello canto al amor-”, de Henry Drummond, adaptado por Paulo Coelho).
martes, 27 de julio de 2010
81.- MAYONESA Y CAFÉ
Cuando las cosas en la vida parecen demasiado duras; cuando 24 horas al día no son suficientes... Recuerda el frasco de mayonesa y el café.
Un profesor delante de su clase de Filosofía sin decir palabra tomó un frasco grande y vacío de mayonesa y procedió a llenarlo con pelotas de golf.
Luego preguntó a sus estudiantes si el frasco estaba lleno. Los estudiantes
estuvieron de acuerdo en decir que sí.
Así que el profesor tomó una caja llena de canicas y las vació dentro del frasco de mayonesa. Las canicas llenaron los espacios vacíos entre las pelotas de golf.
El profesor volvió a preguntar a los estudiantes si el frasco estaba lleno, ellos volvieron a decir que sí. Luego...el profesor tomó una caja con arena y la vació dentro del frasco. Por supuesto, la arena llenó todos los espacios vacíos, así que el profesor preguntó nuevamente si el frasco estaba lleno. En esta ocasión los estudiantes respondieron con un 'sí' unánime.
El profesor enseguida agregó 2 tazas de café al contenido del frasco y efectivamente llenó todos los espacios vacíos entre la arena.
Los estudiantes reían en esta ocasión. Cuando la risa se apagaba, el profesor dijo:
'QUIERO QUE SE DEN CUENTA QUE ESTE FRASCO REPRESENTA LA VIDA'.
Las pelotas de golf son las cosas importantes: Como la familia, los hijos, la salud, los amigos, todo lo que te apasiona. Son cosas, que aún si todo lo demás lo
perdiéramos y sólo éstas quedaran, nuestras vidas aún estarían llenas.
Las canicas son las otras cosas que importan, como el trabajo, la casa, el auto…
La arena es todo lo demás, las pequeñas cosas.
'Si ponemos primero la arena en el frasco, no habría espacio para las canicas ni para las pelotas de golf.
Lo mismo ocurre con la vida':
Si gastamos todo nuestro tiempo y energía en las cosas pequeñas, nunca tendremos lugar para las cosas realmente importantes.
Por ello: Presta atención a las cosas que son cruciales para tu felicidad. Juega con tus hijos. Tómate tiempo para asistir al doctor. Ve con tu pareja a cenar. Practica tu deporte o afición favorita. Siempre habrá tiempo para limpiar la casa y reparar la llave del agua. Ocúpate de las pelotas de golf primero, de las cosas que realmente importan. Establece tus prioridades, el resto es sólo arena…
Uno de los estudiantes levantó la mano y preguntó qué representaba el café.
El profesor sonrió y dijo:
'Qué bueno que lo preguntas... Sólo es para demostrarles, que no importa cuán ocupada pueda parecer tu vida, siempre habrá un lugar para un par de tazas de café con un amigo'.
Un profesor delante de su clase de Filosofía sin decir palabra tomó un frasco grande y vacío de mayonesa y procedió a llenarlo con pelotas de golf.
Luego preguntó a sus estudiantes si el frasco estaba lleno. Los estudiantes
estuvieron de acuerdo en decir que sí.
Así que el profesor tomó una caja llena de canicas y las vació dentro del frasco de mayonesa. Las canicas llenaron los espacios vacíos entre las pelotas de golf.
El profesor volvió a preguntar a los estudiantes si el frasco estaba lleno, ellos volvieron a decir que sí. Luego...el profesor tomó una caja con arena y la vació dentro del frasco. Por supuesto, la arena llenó todos los espacios vacíos, así que el profesor preguntó nuevamente si el frasco estaba lleno. En esta ocasión los estudiantes respondieron con un 'sí' unánime.
El profesor enseguida agregó 2 tazas de café al contenido del frasco y efectivamente llenó todos los espacios vacíos entre la arena.
Los estudiantes reían en esta ocasión. Cuando la risa se apagaba, el profesor dijo:
'QUIERO QUE SE DEN CUENTA QUE ESTE FRASCO REPRESENTA LA VIDA'.
Las pelotas de golf son las cosas importantes: Como la familia, los hijos, la salud, los amigos, todo lo que te apasiona. Son cosas, que aún si todo lo demás lo
perdiéramos y sólo éstas quedaran, nuestras vidas aún estarían llenas.
Las canicas son las otras cosas que importan, como el trabajo, la casa, el auto…
La arena es todo lo demás, las pequeñas cosas.
'Si ponemos primero la arena en el frasco, no habría espacio para las canicas ni para las pelotas de golf.
Lo mismo ocurre con la vida':
Si gastamos todo nuestro tiempo y energía en las cosas pequeñas, nunca tendremos lugar para las cosas realmente importantes.
Por ello: Presta atención a las cosas que son cruciales para tu felicidad. Juega con tus hijos. Tómate tiempo para asistir al doctor. Ve con tu pareja a cenar. Practica tu deporte o afición favorita. Siempre habrá tiempo para limpiar la casa y reparar la llave del agua. Ocúpate de las pelotas de golf primero, de las cosas que realmente importan. Establece tus prioridades, el resto es sólo arena…
Uno de los estudiantes levantó la mano y preguntó qué representaba el café.
El profesor sonrió y dijo:
'Qué bueno que lo preguntas... Sólo es para demostrarles, que no importa cuán ocupada pueda parecer tu vida, siempre habrá un lugar para un par de tazas de café con un amigo'.
79.-…NO ES FACIL...
... pedir disculpas,
... comenzar de nuevo,
... reconocer un error,
... recibir consejos,
... ser considerado,
... soportar el éxito,
... seguir probando,
... abandonar los malos hábitos,
... perdonar y olvidar,
... salir de la rutina,
... sacar provecho de lo poco,
... mantener tus principios,
... descubrir el lado bueno de las cosas,
... aceptar una reprensión merecida,
... amar, aún a tus enemigos,
... tomar tu cruz cada día y seguir a Jesús... pero vale la pena.
... comenzar de nuevo,
... reconocer un error,
... recibir consejos,
... ser considerado,
... soportar el éxito,
... seguir probando,
... abandonar los malos hábitos,
... perdonar y olvidar,
... salir de la rutina,
... sacar provecho de lo poco,
... mantener tus principios,
... descubrir el lado bueno de las cosas,
... aceptar una reprensión merecida,
... amar, aún a tus enemigos,
... tomar tu cruz cada día y seguir a Jesús... pero vale la pena.
79.- SER MAESTRO: OCUPACIÓN DE “ALTO RIESGO”
El ser maestro ha sido siempre una ocupación de alto riesgo. No el ser profesor, entendiendo por ello ser informador a secas de los fenómenos sean estos naturales, sociales, económicos o incluso espirituales y religiosos. Es verdad que esto a veces también es peligroso sobre todo en espacios y tiempos especialmente fundamentalistas o dogmáticos. Pero lo que siempre ha sido riesgosísimo, lo que yo diría ha sido deporte de aventura de altísimo riesgo, ha sido sin duda alguna el ser maestro.
Ser maestro, es decir, acompañar a las personas en sus procesos de desarrollo y crecimiento, acompañarlos en sus procesos de aprendizaje, facilitarles la utilización de todas sus potencialidades a la luz de sus propios criterios construidos sobre la propia libertad y el respeto al bien común, eso siempre ha sido peligrosísimo.
No tenemos más que darle un vistazo a la historia de los maestros de la humanidad para descubrir esa peligrosidad. Para mí, encabezan la lista Jesús de Nazaret y la puedo continuar con Sócrates. Dejando la antigüedad para mi mirada actual, pequeña y cercana, completan dramáticamente ese vistazo Monseñor Romero y mis compañeros Jesuitas, maestros de la Universidad Centro Americana del Salvador.
Todos ellos asesinados. Todos ellos acusados de embaucadores del pueblo y/o de la juventud. Todos ellos no soportados por “lo establecido”, por aquellos que no necesitan que nadie les acompañe ni les ayude a descubrir lo que está bien y lo que está mal; ellos ya lo saben, lo tienen clarísimo, coincide exacta y únicamente con sus intereses. No necesitan maestros, molestan, se los elimina.
Claro que estas son manifestaciones extremas y dramáticas sin duda alguna, de lo riesgoso de la profesión docente, pero existen sin duda también continuas lesiones y heridas que pasan desde la descalificación por ataques personales hasta la destitución de sus funciones o el extrañamiento de buenos y eficaces maestros.
Y es que si bien la tarea de los maestros de catalizar en las personas los procesos de aprender a pensar, de aprender a juzgar y sobretodo de aprender a actuar con poder y justicia es algo que engrandece la función de los docentes, y que especialmente en el “Día del Maestro” no nos cansamos de alabar. Sin embargo en el día a día, esta función nos enfrenta con los poderes establecidos. [ Artículo del P.Juan Cuquerella, SJ -Director de “Fe y Alegría” del Perú-].
Ser maestro, es decir, acompañar a las personas en sus procesos de desarrollo y crecimiento, acompañarlos en sus procesos de aprendizaje, facilitarles la utilización de todas sus potencialidades a la luz de sus propios criterios construidos sobre la propia libertad y el respeto al bien común, eso siempre ha sido peligrosísimo.
No tenemos más que darle un vistazo a la historia de los maestros de la humanidad para descubrir esa peligrosidad. Para mí, encabezan la lista Jesús de Nazaret y la puedo continuar con Sócrates. Dejando la antigüedad para mi mirada actual, pequeña y cercana, completan dramáticamente ese vistazo Monseñor Romero y mis compañeros Jesuitas, maestros de la Universidad Centro Americana del Salvador.
Todos ellos asesinados. Todos ellos acusados de embaucadores del pueblo y/o de la juventud. Todos ellos no soportados por “lo establecido”, por aquellos que no necesitan que nadie les acompañe ni les ayude a descubrir lo que está bien y lo que está mal; ellos ya lo saben, lo tienen clarísimo, coincide exacta y únicamente con sus intereses. No necesitan maestros, molestan, se los elimina.
Claro que estas son manifestaciones extremas y dramáticas sin duda alguna, de lo riesgoso de la profesión docente, pero existen sin duda también continuas lesiones y heridas que pasan desde la descalificación por ataques personales hasta la destitución de sus funciones o el extrañamiento de buenos y eficaces maestros.
Y es que si bien la tarea de los maestros de catalizar en las personas los procesos de aprender a pensar, de aprender a juzgar y sobretodo de aprender a actuar con poder y justicia es algo que engrandece la función de los docentes, y que especialmente en el “Día del Maestro” no nos cansamos de alabar. Sin embargo en el día a día, esta función nos enfrenta con los poderes establecidos. [ Artículo del P.Juan Cuquerella, SJ -Director de “Fe y Alegría” del Perú-].
78.- LA FÁBULA DEL PUERCO ESPÍN
Durante la Edad de Hielo, muchos animales murieron a causa del frío.
Los puercoespín, dándose cuenta de la situación, decidieron unirse en grupos.
De esa manera se abrigarían y protegerían entre sí, pero las espinas de cada uno herían a los compañeros más cercanos,
los que justo ofrecían más calor. Por lo tanto decidieron alejarse unos de otros y empezaron a morir congelados.
Así que tuvieron que hacer una elección: o aceptaban las espinas de sus compañeros o desaparecían de la Tierra.
Con sabiduría, decidieron volver a estar juntos. De esa forma aprendieron a convivir con las pequeñas heridas que la relación
con un puercoespín muy cercano puede ocasionar, ya que lo más importante es el calor del otro.
De esa forma pudieron sobrevivir hasta el día de hoy.
Moraleja de la historia :
La mejor relación no es aquella que une a personas perfectas,
sino aquella en que cada individuo aprende a vivir con los defectos de los demás y a admirar sus cualidades.
Los puercoespín, dándose cuenta de la situación, decidieron unirse en grupos.
De esa manera se abrigarían y protegerían entre sí, pero las espinas de cada uno herían a los compañeros más cercanos,
los que justo ofrecían más calor. Por lo tanto decidieron alejarse unos de otros y empezaron a morir congelados.
Así que tuvieron que hacer una elección: o aceptaban las espinas de sus compañeros o desaparecían de la Tierra.
Con sabiduría, decidieron volver a estar juntos. De esa forma aprendieron a convivir con las pequeñas heridas que la relación
con un puercoespín muy cercano puede ocasionar, ya que lo más importante es el calor del otro.
De esa forma pudieron sobrevivir hasta el día de hoy.
Moraleja de la historia :
La mejor relación no es aquella que une a personas perfectas,
sino aquella en que cada individuo aprende a vivir con los defectos de los demás y a admirar sus cualidades.
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