De todas las reflexiones del 2008, 2009, 2010... ¿Cuál les llamó más la atención, y por qué?

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lunes, 9 de mayo de 2011

105.- LECCIONES DE VIDA

“Si hay una verdad en este mundo es que el destino hay que forjárselo. Si no hubiera puesto de mi parte, jamás habría llegado a donde estoy. En ningún momento me senté a esperar a que el destino me llegara montado en una limosina blanca; tuve que salir a buscarlo y golpear a su puerta. Creo que las personas que se sientan a esperar a que el destino les caiga encima se harán viejas esperando.

He trabajado muchísimo para alcanzar lo que he logrado y por eso sé que no fue una coincidencia o un simple fruto del azar. Es verdad que tuve mucha suerte, o mucho de lo que llamamos “suerte”. Pero la verdad es que cada cual va creando su propia “suerte” y su propio destino. Cuando la vida te tira a un río, no puedes depender de que la suerte te traiga un bote; tienes que nadar. Tienes que dar brazada tras brazada hasta llegar a la otra orilla. Tienes que forjarte tu destino y no dejar que el azar determine tu rumbo. Creo profundamente en que la suerte llega a aquellos que trabajan mucho para encontrarla… Las lecciones de vida son como una serie de puertas cerradas: al obtener la enseñanza y aprender lo debido, se abre una puerta y pasas para seguir avanzando hasta la siguiente” (Cf. “YO”, de Ricky Martin, INGRAMEX S.A., México 2010, págs. 15 y 16) .

104.- BEATO PAPA JUAN PABLO II

Juan Pablo II (* 18 de mayo de 1920 - +02 de abril del 2005), Papa de la la Iglesia Católica (1978-2005), quien fue beatificado por el Papa Benedicto XVI, el domingo 01 de mayo del 2011, por su santidad de vida y sus numerosos milagros, tuvo muchas anécdotas, v.gr. en su primer viaje a París (Francia -1980), se encuentra con un borracho que decía disparates y lo comienza a insultar.

La policía de precipita para detenerlo, pero Juan Pablo II es más ágil que los custodios y de un salto pasa a través del cordón policial, toma la mano de este hombre y la besa, inclinándose ante él, reconociendo en esa persona a un hijo de Dios, ante el estupor de los ministros, cardenales y obispos que le acompañaban.
Cuando en 1999, al término de la reunión de Beijing+5, varios gobiernos quisieron expulsar de la ONU a la delegación de la Santa Sede, varios parlamentarios votaron a favor que permanezca esa presencia, argumentando: “Señores, aunque no estemos siempre de acuerdo en todas las posiciones, todos tenemos necesidad de la voz de una conciencia, una conciencia para la humanidad”, reconociendo la voz autorizada de Juan Pablo II, quien decía : “Si Uds. son lo que deben ser, encenderán el fuego en el mundo entero” (ante dos millones de jóvenes en Tor Vergata en el Jubileo del año 2000).

martes, 26 de abril de 2011

103.- LA RESURRECCIÓN DE JESÚS

Uno de los artículos de fe en el que creemos los cristianos es la “Resurrección de los muertos”. Somos cristianos porque creemos en la resurrección de Jesucristo.
Modernamente, la filosofía materialista niega abiertamente cualquier posibilidad de una vida más allá de la muerte: Afirman que sólo existe este mundo y nada más. Dicen que del mismo modo que antes de nacer no fuimos, tampoco después de morir seremos. Opinan que “el ser humano es un algo entre dos nadas”.
Hoy en día la muerte casi no nos afecta para nada, excepto cuando se trata de nuestra propia muerte o la de un ser querido. Sin embargo el ser humano es el único animal que sabe que tiene que morir, y es el único animal “guardamuertos” desde el comienzo de la humanidad. Las tumbas son exclusivamente humanas e indican que el ser humano no acepta su aparente finitud, pues busca lo invisible más allá de lo visible.
Los que creemos en un Dios todopoderoso que hace surgir el ser del no ser, tenemos la firme esperanza que también tendrá el poder de resucitar a los muertos así como resucitó a Jesús de Nazareth.
La resurrección de Jesús es el signo definitivo y anticipado de la fidelidad de Dios al ser humano.
La resurrección de Jesús, fundamento último de nuestra esperanza, tiene que ver con la esperanza en el “más allá”, pero también tiene que ver con su vivencia en el “más acá”, con nuestras obligaciones y actuar diarios.
Ya san Pablo decía hace casi dos mil años atrás: “Si Cristo no resucitó, la fe de ustedes no vale para nada…Pero lo cierto es que Cristo ha resucitado. Él es el primer fruto de la cosecha…” (1 Cor 15,17.20).

miércoles, 30 de marzo de 2011

102.- “FONS PUELLARUM”

En la antigua Roma, existía una fuente llamada “FONS PUELLARUM” (=la fuente de las jovencitas).
Se la podía ver cómo surgía de la tierra, convertirse en riachuelo para desembocar en el río Tíber.
Pero después de varios siglos, toneladas de toda clase de objetos y basura taponaron dicha fuente.
Hace algún tiempo, después de más de dos mil años, iniciaron la excavación de dicha vertiente. Capa por capa, los detritus almacenados durante siglos fueron extraídos con picos y palas, hasta que una mañana, un golpe de picota hizo brotar agua límpida y cristalina, como antaño.
Podemos comparar nuestras vidas con esa fuente taponada por varios años con muchos “detritus”: complejos, sufrimientos, baja autoestima, fobias, temores infundados,…que los hemos ido adquiriendo y acumulando a lo largo de nuestras vidas.
Es necesario ir “limpiando” pacientemente capa por capa todo ese material negativo, para que surja nuevamente esa agua cristalina y pura del fondo de nuestro ser, y decir con el Profeta: “También tú podrás ir a beber con alegría en esa fuente de salvación” (Cf. Is 12,3), “porque el agua que yo te daré brotará en ti como un manantial de vida eterna” (Cf. Jn 4,14).

martes, 22 de marzo de 2011

101.- ¡ ÁNIMO, LEVÁNTENSE; NO TENGAN MIEDO !

El proceso de crecimiento personal y grupal pasa siempre por momentos de crisis, de rupturas.
Para poder madurar hay que cambiar. Este es un camino de constantes renuncias, muchas veces a cosas, costumbres y hábitos a los que estamos muy apegados(as) porque nos dan la sensación de seguridad, pero que es necesario dejar atrás para poder acceder a niveles de mayor plenitud, v.gr.: obtener las cosas fáciles; levantarse tarde; no tener orden en sus vidas y en sus habitaciones; querer estar de farra todo el tiempo; dispersarse en cosas banales descuidando las importantes, etc.
La vida pide una actitud de estar dispuestos(as) a correr constantes riesgos, que implican muchas veces fracasos. Delante de las derrotas y de tantos signos de muerte hoy en día, el Señor Jesús nos acompaña y nos anima diciéndonos: “¡Levántense; no tengan miedo!” (Cf. Mt 17,7).
En la vida de estudiante, no hay que perder de vista el objetivo al que se quiere llegar: ser profesional; tener una carrera que constituirá su “modus vivendi”; el servicio a su familia, a la sociedad…pero que los fracasos y errores no te desanimen ni te hagan volver la vista hacia atrás. ¡Confía en Dios…y confía también en ti mismo(a)!...¡No tengas miedo!...

100.- GRANOS DE CAFÉ

Un joven se quejaba con su padre acerca de su vida y lo difícil que era para él alcanzar metas. -“No sé qué hacer papá, en ocasiones me siento con deseos de renunciar a todo, hasta a la propia vida. Me siento cansado de luchar. Cuando un problema se resuelve, otro nuevo surge”.
Su padre, que trabajaba como cocinero, lo llevó a la cocina. Llenó tres ollas pequeñas con agua y las puso a calentar al fuego. Cuando el agua comenzó a hervir, el hombre colocó en la primera olla zanahorias, en la segunda huevos y en la tercera granos de café. Los ingredientes quedaron así cocinándose por varios minutos mientras que el muchacho se preguntaba el significado de todo aquello. Al cabo de veinte minutos el padre apagó las hornillas. Sacó una zanahoria de la olla y la colocó en un plato e hizo lo mismo con un huevo. Finalmente tomó una taza y sirvió el café en la misma.
-“Hijo, ¿qué ves?" - preguntó el padre. -“Veo zanahorias, huevos y café.” - respondió él.
El papá le pidió que tocara la zanahoria…Al hacerlo notó que la zanahoria estaba blanda y suave. Le pidió luego que pelara el huevo. Al quitarle la cáscara lo encontró endurecido. Finalmente le pidió que probara el café. Así lo hizo, deleitándose con su rico aroma.
-“¿Qué me quieres decir con esto, papá?” – preguntó el hijo.
El padre explicó que cada uno de aquellos ingredientes se había enfrentado a la misma adversidad: al agua caliente. Sin embargo cada uno de ellos reaccionó en una forma distinta. La zanahoria fue al agua dura y fuerte, pero después de unos minutos se puso blanda y débil. El huevo fue al agua con su interior líquido y estaba protegido por una débil cáscara; pero después de haber experimentado el agua caliente, su interior se endureció. Sin embargo los granos de café fueron distintos. Después de estar en el agua caliente, los granos transformaron el agua.
-“¿Cuál de estos eres tú? -preguntó el padre a su hijo-. Cuando la adversidad golpea a tu puerta, ¿cómo respondes?...¿Eres tú una zanahoria, un huevo o un grano de café?...¿Cómo manejas la adversidad?...¿Eres tú la zanahoria que por fuera aparenta dureza y fortaleza pero con el fuego de la prueba se ablanda y pierde su fortaleza de carácter? …¿O tal vez eres como el huevo que al comienzo es suave en su interior, pero el fuego de un divorcio, una enfermedad, un accidente, una muerte, un fracaso… lo pone duro?...¿Por fuera luces igual, pero por dentro te has endurecido y ahora tienes un corazón resentido y amargado? …¿O serás tú como el grano de café?... ¡El grano de café al entrar en el agua hirviendo transformó el agua!…Para que el café suelte todo su sabor, el agua tiene que calentarse a 100º C; o sea que mientras más caliente, más sabor le da al agua. Si tú eres como el grano de café, mientras peor se pongan las cosas más transformas lo que está a tu alrededor”.


¡FELIZ 19 DE MARZO A TODOS LOS PAPÁS DE LA ULS!

lunes, 28 de febrero de 2011

99.- SABER SEGUIR CONSIGNAS

A menudo vemos y oímos una serie de consignas e indicaciones a cada paso, pero estamos tan acostumbrados a ellas que ya no les hacemos ni caso.
Una consigna es una orden o instrucción que se da a una persona (subalterna o subordinada) de un grupo humano (escuela, trabajo, cuartel, sindicato, universidad…) para que se lleve a cabo y se la cumpla.
Por ejemplo: no pasar la luz roja del semáforo cuando se conduce un vehículo; no hacer “chanchullos” y copiar en los exámenes; no botar basura al suelo; saludar a los mayores; ser puntuales; respetar los bienes ajenos; etc.
Sin embargo se ha introducido de lleno la “anomia” en la sociedad, es decir, la falta de normas, consignas o reglas que producen la desorganización y degradación de la misma.
Es bueno atenerse pues, a estas normas para coadyuvar al buen funcionamiento de nuestro país y sociedad. Caso contrario, cada uno querrá hacer y decir lo que se le antoje en detrimento de los demás.