De todas las reflexiones del 2008, 2009, 2010... ¿Cuál les llamó más la atención, y por qué?

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viernes, 8 de noviembre de 2013

179.- LAS VERDADES DE LA LENGUA LATINA

     Las palabras y raíces latinas nos pueden explicar muchas cosas, y nos sirven para mejorar nuestra ortografía.
    Así por ejemplo el vocablo “maestro” deriva de la palabra latina “magister”, y ésta a su vez deriva del adjetivo latino “magis”, que significa “más”, o “que es más”. Es decir que el “magister” era el que se destacaba del resto por sus conocimientos, artes o habilidades.
     Antiguamente se decía: “Magister dixit”, lo que dijo el maestro no tiene objeción o contradicción, pues era el que dominaba ampliamente los diversos conocimientos. O “magister equitum” (=jefe de la caballería en la antigua Roma), o “magister militum” (=jefe militar).
     El vocablo “ministro” deriva de la palabra latina “minister”, y ésta a su vez viene del adjetivo latino “minus” que significa “menos” o “menos que”. El “minister” era el sirviente o subordinado de alguna gran  autoridad o potentado, que a duras penas tenía conocimientos o poseía habilidades muy rudimentarias.
     Eso nos explica actualmente por qué cualquier imbécil puede ser ministro pero no maestro.

178.-LA DICTADURA DEL RELATIVISMO


     Hoy en día se habla de la sociedad “tecnolíquida” (término atribuido al sociólogo polaco Zygmunt Bauman), en donde los valores fundamentales: respeto a la vida, respeto a los demás, convicciones políticas o religiosas, moralidad, etc. varían con las modas y los cambios vertiginosos que día a día sufre nuestro mundo.
     Ya el papa anterior Benedicto XVI hablaba de esta “dictadura del relativismo”, que consiste en dejarse llevar por cualquier doctrina nueva, cualquier novedad ideológica, en no reconocer nada como definitivo, y dejarse arrastrar por sus antojos y caprichos.
     Para el ser humano post-moderno el tiempo y el espacio son sus “peores enemigos”, pues todo lo quiere al instante, y lamentablemente el paso de ese tiempo lo aproxima más a la muerte de la que quiere huir a toda costa. De igual manera, el espacio no es ya ese lugar donde se dan los hechos cotidianos, el lugar donde se vive, sino es de donde se ha de huir pues ese ser humano está acostumbrado a la velocidad y a los medios de comunicación ultra rápidos.
     ¡Por ello ya no hay tiempo para la reflexión y meditación, pues se las considera “pérdida de tiempo”!
     ¡Conviene hacer un alto en nuestra caminar de tiempo en tiempo, y ver si andamos por la vía correcta!

177.- ¡SER FIEL A SUS PRINCIPIOS!


     En un campo de concentración alemán, los SS habían dado la orden de asesinar a todo bebé que naciera en ese lugar.
     Cuando en mayo de 1943 se enfermó la “comadrona infanticida”, el oficial mandó a la sala de partos a una mujer de 47 años: Stanislawa Lessezynsa, número 413355, para que reemplace a la anterior comadrona, con la orden de liquidar a todo niño(a) que naciera allí.
     Pero Stanislawa no hizo caso a las órdenes criminales del oficial y al primer bebé que nació entre sus manos le puso el nombre de Adán.
     Cuando el jefe del campo de concentración le volvió a repetir la orden de matar a los recién nacidos y escribir en los cadáveres de los infantes: “nacido muerto”, ella respondió: “No, señor, ¡nunca! No se debe matar a los niños. ¡Dios no lo permite!”
     Se narra que tres mil veces Stanislawa desobedeció las órdenes de los nazis, arriesgándose a ir a la cámara de gas. Personalmente bautizaba a cada niño, aunque por ese acto estuviera amenazada con la pena de muerte.
     Casi de milagro proporcionaba a las mamás pañales, fajas, alimentos y medicinas. Amable, como siempre, nunca habló mal de nadie, ¡ni siquiera de los nazis!...
     ¡Hermosa lección para nuestros días, en que se quiere legalizar sin tapujos el aborto, y donde no se valora la vida de los recién nacidos!...

176.- ¡CUAN VARIADO ES EL MUNDO!


     En toda manifestación, acción o aserción, siempre existen diversas interpretaciones, de acuerdo a contextos, vivencias, experiencias, culturas, idiosincrasias, etc., de las personas que reciben dicho mensaje o aseveración.
     Por ejemplo, en un interviú se pedía a los entrevistados responder a esta pregunta: “Por favor, dígame ¿cuál es su opinión sobre la escasez de alimentos en el resto del mundo?”…
     Los resultados dieron mucho que pensar, pues los alemanes no entendieron lo que significaba “escasez”. Los africanos somalíes no sabían qué cosa eran “los alimentos”. Los argentinos no comprendieron la palabra “por favor”. Los norteamericanos se preguntaban qué era eso del “resto del mundo”. Los cubanos desconcertados, solicitaban que les explicaran qué era una “opinión”.
     De un solo parágrafo, como el mencionado arriba, pueden surgir un sinnúmero de cuestionamientos, elaboraciones conceptuales  y variopintas  respuestas.

175.- EL PREMIO A LA PERSEVERANCIA


     El científico británico Michael Faraday (* 22de septiembre de 1791 - +25 de agosto de 1867) famoso por su descubrimiento del benceno, de la inducción electromagnética y de los “campos de fuerza”, que ha permitido la construcción de generadores y motores eléctricos, tenía una educación formal muy limitada.
     Había nacido en la familia de un pobre herrero cerca de Londres (Newington) , y tuvo que abandonar la escuela a los trece años de edad, para trabajar como chico de mandados y encuadernador en una imprenta.
     Allí, al cabo de un tiempo aprendió ciencia leyendo los libros que tenía para encuadernar y llevando a cabo experimentos simples y baratos en sus ratos de ocio.
     Al fin, obtuvo trabajo como ayudante de laboratorio del gran químico inglés sir Humphrey Davy (*1778 - + 1829), con quien permaneció durante el resto de su vida y, a la muerte de Davy, fue su sucesor.
     Faraday tenía dificultades con las matemáticas y nunca dominó muchas, de manera que para él  resultaba una auténtica lucha concebir una imagen teórica de los extraños fenómenos electromagnéticos que observaba en su laboratorio. ¡Sin embargo lo consiguió!
     ¡Fue el premio a su tesón, perseverancia, dedicación y fuerza de voluntad, a pesar de las escasas posibilidades que tuvo para estudiar!

174.- EL PRECIO DE UN AUTÓGRAFO


     Giuseppe Fortunino Franceso Verdi, el genial compositor italiano, del cual estamos celebrando este año los 200 años de su nacimiento (* Roncole –Italia- 10 de octubre de 1813; + Milán 27 de enero de 1901), famoso por sus bellas y populares óperas que se representan en todo el mundo: Nabucco, Rigoletto, La Traviata, Aida, Il Trovatore, Un ballo in maschera, La forza del destino, Otello, etc., anduvo pasando por malos momentos económicos y, requiriendo de dinero, envió una nota a un amigo cercano pidiéndole que le prestara mil liras para poder salir del apuro en que se encontraba.
     Pero sus deseos no fueron satisfechos. En cambio el compositor recibió la siguiente respuesta de su camarada: “Tu pedido me ha llegado en un momento de extrema necesidad. Tan es así, que para afrontar algunos compromisos ineludibles, he vendido, con la pena que podrás imaginar, tu propia nota en calidad de autógrafo. Me han dado por ella 500 liras. ¡Me has salvado! Tienes todo mi reconocimiento”.
     En una nueva nota, Verdi respondió a su amigo: “Todo está muy bien. Pero te ruego quieras al menos facilitarme la dirección de la persona que te ha comprado mi autógrafo. Quizá pueda venderle algún otro…”
     ¡Se ve que la necesidad apremiaba a Verdi con urgencia!

173.- MANTENER SUS CONVICCIONES


     Muchos intelectuales consideran que el escritor francés Émile Zola (* 02 de abril de 1840 - + 29 de septiembre de 1902), a partir de su obra “Germinal”, se mostró cada vez más partidario de las ideas socialistas. Pero al mismo tiempo, el autor era una persona que sabía deliberar muy bien antes de tomar una decisión, y producida ésta, la mantenía firme aún a costa de negativas de otros y sacrificios.
     Esto lo demostró cuando se presentó el famoso caso “Alfred Dreyfus”, militar francés de origen judío, que fue acusado de espía. Zola publicó un artículo “Yo acuso” al presidente Felix Faure, en el diario “L’Aurore” de París, donde denuncia y afirma la inocencia del condenado, a pesar de las intrigas y triquiñuelas de los acusadores, lo que condujo a una revisión total del proceso.
     Sin embargo, Émile Zola sufrió un escandaloso proceso al término del cual fue condenado a un año de prisión, y a pagar 7,500 francos de multa. Además tuvo que exiliarse en Gran Bretaña durante ese año.
     Buena lección para cada uno(a) de nosotros(as), para mantener nuestras convicciones,  a pesar de las burlas y críticas de los demás.